Estaba raramente soleado un 25 de junio los arboles ya no tenia hojas y el pasado día había estado lloviendo, su rostro ceniciento bloqueaba los sentidos de Cristóbal y en su pensamiento había pena absoluta. Miraba la tumba de su padre, con la tierra recién removida, nadie la acompañaba aparte de Cristóbal. Era triste pensar que a sus cortos dieciocho años haya perdido a su padre y que por tal accidente su madre este en el hospital. Encogiéndose en el costado de su novio de hace ocho meses, hecho a llorar desesperadamente y terminar de despedir a su padre.
Cuando el sol comenzó a ocultarse decidieron marchar. Les esperaba el auto de Julietta, Cristóbal subió al asiento del piloto y ella se sentó a su lado. En veinte largos minutos, ya estaban en casa y Cristóbal encendió el televisor y le preparo un café, y ella se acurruco en el sofá. Cristóbal se sentó a su lado y le dio un cálido beso en la mejilla.
- - Por que no vas a dormir mejor…- le dijo, alisándole el cabello con la mano izquierda.- te sentirás mejor… te lo aseguro.
- - Bueno, me iré a dormir pero no te marches… no me gustaría quedarme sola, otra vez.- le respondió con una profunda tristeza.
- - Ok… llamare a mi madre y le avisare… tu ve a dormir.
Emily se dirigió a su habitación en el segundo piso de la casa, se cambio los pantalones de tela negros y la blusa gris por unos pantalones de polar y una polera de algodón. Se metió debajo de las colchas moradas y apoyo su cabeza en el almohadón lila. Sus ojos poco a poco se fueron cerrando y se sumergió en un profundo sueño.
Cristóbal llamo a su madre Rowan, quien estaba de viaje en Bélgica por asuntos de trabajo.
- - Hola?…- Respondió Rowan.
- - Mama soy Cristóbal…quería decirte que hoy cuidare de Emily, mientras su madre sale del hospital.- le contesto Cristóbal.
- - Ok... pero cuídala y que no haga nada irresponsable… dale mi pésame y que no piense en tonteras por que no se puede devolver el tiempo.
- - Gracias mama te llamo cuando llegue a casa…adiós.
- - Adiós cariño.- Rowan corto.
Cristóbal subió las escaleras despacio para no despertar a Emily y se dirigió al cuarto de ella. Cerró las cortinas y se acostó sobre la colcha a su lado. Le acaricio la mejilla y el cabello color bronce antiguo. Emily se despertó alrededor de las doce de la noche, su estomago le sonaba, miro por un momento la cara de Cristóbal y agradeció de que el estuviera con ella en esos momentos, beso los labios de el y este se despertó,
- - Shssss… vuelve a dormir yo voy por agua y a comer algo.- le susurro.- o quieres algo de comer?
- - No gracias estoy bien.
Emily se levanto y bajando por la escalera, se dirigió a la cocina y saco del frigorífico una botella de jugo de frutilla y se preparo un sándwich con mermelada de ciruela, digirió sus alimentos despacio y cuando hubo terminado relleno su vaso con más jugo de frutilla y tomo una servilleta para taparlo. Subió con cuidado hacia su habitación y luego deposito el vaso en el velador junto a su cama. Cristóbal se había introducido dentro de las colchas y ella se acostó, frente a su rostro estaba el de el, le sonrió en la oscuridad y se durmió.
A la mañana siguiente, Cristóbal se levanto primero y tomo una ducha, despertó a Emily cuando le tenia el desayuno listo. Ella se desperezo pausadamente y se incorporo le dio los buenos días y se lavo la cara antes de tomar el desayuno junto a él. Hoy seria un día nuevo para ellos y tenían que superarlo juntos.
La madre de Emily saldría del hospital dentro de unos tres días, mientras ella tendría la compañía de su novio.
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