Emily se despertó de su shock, era estresante para ella volver a lo mismo. Trato de alejar los sentimientos que emanaba la sombra. Eran potentes y no buenos sentimientos, pero no pudo aguantar y dejo que la sombra terminara con su proceso.
Esto era raro hace años que no me reencontraba con un “non corpus” .Su esencia era penosa, necesitaba ayuda pero yo ya estaba agotada, no quería volver a lo mismo. Quedar sin energía espiritual, cambia mi ritmo de vida, y me alejaba por unos meses de tu familia, todo hasta que recobres la compostura de tu juicio interior.
Pero me embargaba la necesidad de ayudarlo o ayudarla…
Deje mi protección mental a un lado para poder saber que le sucedía, deje que su vos mental fluyera dentro de mi. Era una mujer joven que no había fallecido hace mucho me mostro su historia…
Persona muy diferentes, momentos, circunstancias difíciles y algunas veces alegres y luego…
La muerte, un accidente fatal, un incendio que nadie supo la causa, su marido, un bebe por nacer.
El ultimo fin de semana con su familia, su llegada al nuevo “hogar”, un últimos adiós y la ultima posibilidad de salvarse pero que se quedo en el olvido, por la necesidad de salvar a su marido.
- - ¿Ese es el punto?- le dije, con un hilo de vos.- eso es lo que te sucedió, tu causa por no estar “allá”.
La sombra asintió pesadamente.
- - Llegar a casa…- respondió con una voz que se desparramaba por el lugar pero aun con ese tono lleno de pena.
- - Llegar a tu hogar… a tu hijo y tu marido.- reflexione y me acorde de Alba, una chica que estuvo conmigo en la clínica siquiátrica, cuando mi hermana me interno.-ven conmigo…
eee eee
Emily siguió caminando tranquila, sabia que nadie podría ver a su “amiga” a si que trato de bloquear un poco su mente para que los lamentos no la torturaran en el trayecto que debían hacer. Para llegar a la casa de Alba tenían que prácticamente cruzar la ciudad, por lo que tomaron una micro y se sentaron al final de esta.
A los 40 minutos se bajaron y entre las grandes casas blancas Emily diviso la gran y grisácea casa de Alba, llamo a la puerta y fue la misma Alba quien les abrió, a un principio Alba se pasmo pero ordeno su cerebro y sonrió ampliamente.
- - ¡Pasen!-dijo alegremente Alba.- ola Emily.
- - Hola Alba.- Emily abrazo con fuerza a su amiga y compañera.- la encontré cerca del hospital donde esta mi mama.-
- Debí suponer que volverías a encontrarte con un non corpus.- le dijo con un tono cariñoso Alba, mientras entraban a la casa.
Subieron con la escalera principal que estaba al costado izquierdo del salón. Llegando arriba, siguieron a Alba por el largo pasillo y al final entraron a un cuarto especial en donde Emily pudo visualizar el libro en donde tenían escrito todas las historias de los “non corpus” que se habían encontrado durante los años.
Alba puso las velas blancas que tenia en un rincón, formando un círculo y en el centro izo con sal, el sello de los índigos. Cuando Emily hubo de terminar de explicarle lo que sucedería al non corpus, alba la situó en el centro. Cuando todo estuvo listo comenzaron las dos a recitar la oración en latín.
La habitación comenzó a oscurecer y la atmosfera cambio simultáneamente, y poco a poco la sombra comenzó a brillar dejando la luz celestina refulgir por toda la habitación.
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